Salmos 49

SPAV1602P

1 OÍD esto, pueblos todos; escuchad, habitadores todos del mundo:

2 Así|strong="H2063" los|strong="H3427" plebeyos como los|strong="H3427" nobles, el|strong="H3605" rico y el|strong="H3605" pobre junta­mente.

3 Mi boca hablará sabiduría; y|strong="H1571" el|strong="H1121" pensamiento de|strong="H1121" mi corazón entendimiento.

4 Acomodaré a|strong="H3068" ejemplos mi oído: declararé con el arpa mi enigma.

5 ¿Por qué he de temer en los días de adversidad, cuando la iniquidad de mis insidiadores me cercare?

6 Los que|strong="H4100" confían en sus hacien­das, y en la muchedumbre de|strong="H3372" sus riquezas se|strong="H4100" jactan,

7 Ninguno de|strong="H5921" ellos podrá en|strong="H5921" manera alguna redimir al|strong="H5921" herma­no|strong="H5921", ni dar a|strong="H3068" Dios su rescate.

8 (Porque|strong="H3808" la redención|strong="H3724" de|strong="H5414" su alma es de|strong="H5414" gran precio|strong="H3724", y no|strong="H3808" se|strong="H3808" hará|strong="H5414" jamás|strong="H3808";)

9 Que viva adelante para siem­pre, y no|strong="H2308" vea la corrupción.

10 Pues|strong="H7200" se|strong="H3808" ve|strong="H7200" que|strong="H3808" mueren los sabios, así como|strong="H5750" el necio y el bruto perecen, y dejan a|strong="H3068" otros|strong="H5750" sus riquezas.

11 En|strong="H3588" su|strong="H3588" interior tienen que|strong="H3588" sus casas serán eternas, y|strong="H3588" sus habita­ciones para|strong="H3588" generación y|strong="H3588" genera­ción: llamaron sus tierras de|strong="H3588" sus nombres.

12 Mas|strong="H5921" el|strong="H5921" hombre no|strong="H5921" permanecerá en|strong="H5921" honra: es semejante a|strong="H3068" las|strong="H5921" bestias que|strong="H5921" perecen.

13 Este su camino es su locura: con todo, corren sus descendien­tes por el|strong="H3885" dicho de ellos. Selah.

14 Como rebaños serán|strong="H6310" puestos en la sepultura; la muerte se cebará en ellos; y los rectos se enseñorearán de ellos por|strong="H1870" la mañana: y se consumirá su bien parecer en el sepulcro de su morada.

15 Pero Dios redimirá mi alma del poder de la sepultura, por­que él me recibirá. Selah.

16 No|strong="H3588" temas cuando|strong="H3588" se enrique­ce alguno|strong="H5315", cuando|strong="H3588" aumenta la|strong="H3588" gloria de|strong="H3588" su|strong="H3588" casa;

17 Porque|strong="H3588" en|strong="H3588" muriendo no|strong="H3588" lleva­rá nada, ni descenderá tras él|strong="H3588" su|strong="H3588" gloria|strong="H3519".

18 Si|strong="H3588" bien|strong="H3588" mientras|strong="H3605" viviere, dirá dichosa a|strong="H3068" su|strong="H3588" alma|strong="H3605": y|strong="H3588" tú serás loado cuando|strong="H3588" bien|strong="H3588" te|strong="H3588" tratares.

19 Entrará a|strong="H3068" la|strong="H3588" generación de|strong="H3588" sus padres: no|strong="H3588" verán luz para|strong="H3588" siem­pre.

20 El hombre en|strong="H5704" honra que|strong="H3808" no|strong="H3808" entiende, semejante es a|strong="H3068" las bes­tias que|strong="H3808" perecen.

Ler em outra tradução

Comparar lado a lado