Salmos 44

SPAV1602P

1 OH|strong="H1121" Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado, la obra que|strong="H1121" hiciste en sus días, en los|strong="H1121" tiempos antiguos.

2 Tú con tu mano echaste las gentes, y los plantaste a|strong="H3068" ellos; afligiste los pueblos, y los arro­jaste.

3 Porque no se apoderaron de la tierra por|strong="H3027" su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, por|strong="H3027"­que|strong="H3027" te|strong="H7489" complaciste en ellos|strong="H3027".

4 Tú, oh Dios, eres mi rey: manda saludes a|strong="H3068" Jacob.

5 Por|strong="H4428" medio de ti sacudiremos a|strong="H3068" nuestros enemigos: En tu nom­bre atropellaremos a|strong="H3068" nuestros adversarios.

6 Porque no confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará.

7 Pues|strong="H3588" tú nos has guardado de|strong="H3588" nuestros enemigos, y|strong="H3588" has aver­gonzado a|strong="H3068" los|strong="H3588" que|strong="H3588" nos aborrecían.

8 En|strong="H3588" Dios nos gloriaremos todo tiempo, y|strong="H3588" para|strong="H3588" siempre loaremos tu nombre. Selah.

9 Pero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; y no sales con nuestros ejércitos.

10 Nos hiciste retroceder del enemigo, y saqueáronnos para sí|strong="H3808" los que|strong="H3808" nos aborrecían.

11 Pusístenos como a|strong="H3068" ovejas para|strong="H4480" comida, y esparcístenos entre|strong="H4480" las gentes.

12 Has|strong="H5414" vendido tu pueblo a|strong="H3068" cambio de|strong="H5414" nada, y no pujaste en sus pre­cios.

13 Pusístenos por vergüenza a|strong="H3068" nuestros vecinos, por escarnio y por burla a|strong="H3068" los que|strong="H3808" nos rodean.

14 Pusístenos|strong="H7760" por proverbio entre las gentes, por movimiento de cabeza en los pueblos.

15 Cada día mi vergüenza está delante|strong="H7218" de mí, y cúbreme la con­fusión de mi rostro,

16 Por|strong="H6440" la|strong="H3605" voz del que|strong="H3117" me vitupe­ra y deshonra, por|strong="H6440" razón del ene­migo y del que|strong="H3117" se venga.

17 Todo esto nos ha venido, y no|strong="H6440" nos hemos olvidado de|strong="H6440" ti; y no|strong="H6440" hemos faltado a|strong="H3068" tu pacto.

18 No|strong="H3808" se|strong="H3808" ha|strong="H3808" vuelto atrás nuestro corazón, ni|strong="H3808" tampoco|strong="H3808" se|strong="H3808" han apar­tado nuestros pasos de|strong="H7911" tus cami­nos.

19 Cuando nos|strong="H4480" quebrantaste en|strong="H4480" el lugar de|strong="H4480" los dragones, y nos|strong="H4480" cubriste con|strong="H4480" sombra de|strong="H4480" muerte,

20 Si|strong="H3588" nos|strong="H5921" hubiésemos olvidado del|strong="H5921" nombre de|strong="H5921" nuestro Dios, o|strong="H3068" alzado nuestras manos a|strong="H3068" dios ajeno,

21 ¿No demandaría Dios esto? porque él conoce los secretos del corazón.

22 Sí|strong="H3588", por|strong="H3588" tu causa nos matan cada día; somos contados como|strong="H3588" ovejas para|strong="H3588" el|strong="H1931" matadero.

23 Despierta; ¿por|strong="H5921" qué|strong="H3588" duermes, oh Señor? Despierta, no|strong="H3588" te|strong="H5921" alejes para|strong="H5921" siempre|strong="H3605".

24 ¿Por|strong="H4100" qué|strong="H4100" escondes tu rostro, y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?

25 Porque|strong="H4100" nuestra alma está ago­biada hasta el polvo: nuestro vientre está pegado con la tierra.

26 Levántate para|strong="H3588" ayudarnos, y|strong="H3588" redímenos por|strong="H3588" tu misericordia.

Ler em outra tradução

Comparar lado a lado