Salmos 107

SPAV1602P

1 DAD gracias al SEÑOR|strong="H3068", porque|strong="H3588" él|strong="H3588" es|strong="H3588" bueno|strong="H2896"; porque|strong="H3588" para|strong="H3588" siempre|strong="H5769" es su|strong="H3588" misericordia|strong="H2617".

2 Díganlo los redimidos|strong="H1350" del SEÑOR|strong="H3068", los que|strong="H3027" ha redimido del poder|strong="H3027" del enemigo|strong="H6862",

3 Y|strong="H3068" los ha congregado de las tie­rras, del oriente|strong="H4217" y del occidente|strong="H4628", del norte|strong="H6828" y del mar|strong="H3220".

4 Anduvieron|strong="H8582" perdidos por|strong="H1870" el desierto|strong="H4057", por|strong="H1870" la soledad|strong="H4057" sin|strong="H3808" cami­no|strong="H3808", no|strong="H3808" hallando|strong="H4672" ciudad|strong="H5892" de pobla­ción.

5 Hambrientos|strong="H7457" y|strong="H1571" sedientos|strong="H6771", su alma|strong="H5315" desfallecía|strong="H5848" en ellos|strong="H1571".

6 Entonces clamaron|strong="H6817" al SEÑOR|strong="H3068" en su|strong="H1992" angustia|strong="H6862", y él|strong="H1992" los|strong="H1992" libró|strong="H5337" de sus|strong="H1992" aflicciones|strong="H4691":

7 Y|strong="H3068" dirigiólos por|strong="H1870" camino|strong="H1870" dere­cho, para que|strong="H1869" viniesen a|strong="H3068" ciudad|strong="H5892" de población.

8 ¡Oh|strong="H1121" que|strong="H1121" alaben|strong="H3034" al SEÑOR|strong="H3068" por su bondad, y sus maravillas|strong="H6381" para con los|strong="H1121" hijos|strong="H1121" de|strong="H1121" los|strong="H1121" hombres|strong="H1121"!

9 Porque|strong="H3588" sació al alma|strong="H5315" meneste­rosa, y|strong="H3588" llenó|strong="H4390" de|strong="H3588" bien|strong="H2896" al alma|strong="H5315" hambrienta|strong="H7457".

10 Los|strong="H3427" que moraban|strong="H3427" en tinieblas|strong="H2822" y sombra de muerte|strong="H6757", aprisiona­dos en aflicción|strong="H6040" y en hierros;

11 Por|strong="H3588" cuanto|strong="H3588" fueron rebeldes|strong="H4784" a|strong="H3068" las palabras de|strong="H3588" Dios, y|strong="H3588" abo­rrecieron el|strong="H3588" consejo|strong="H6098" del Altísimo|strong="H5945".

12 Por lo que quebrantó él con trabajo|strong="H5999" sus corazones, cayeron|strong="H3782" y no hubo quien les ayudase|strong="H5826";

13 Entonces clamaron|strong="H2199" al SEÑOR|strong="H3068" en su|strong="H1992" angustia|strong="H6862", y él|strong="H1992" los|strong="H1992" salvó|strong="H3467" de sus|strong="H1992" aflicciones|strong="H4691".

14 Sacólos|strong="H3318" de las tinieblas|strong="H2822" y de la sombra de muerte|strong="H6757", y rompió sus prisiones|strong="H4147".

15 ¡Oh|strong="H1121" que|strong="H1121" alaben|strong="H3034" al SEÑOR|strong="H3068" por su bondad, y sus maravillas|strong="H6381" para con los|strong="H1121" hijos|strong="H1121" de|strong="H1121" los|strong="H1121" hombres|strong="H1121"!

16 Porque|strong="H3588" quebrantó|strong="H7665" las puertas|strong="H1817" de|strong="H3588" latón, y|strong="H3588" desmenuzó los|strong="H3588" cerrojos|strong="H1280" de|strong="H3588" hierro|strong="H1270".

17 Los insensatos, a|strong="H3068" causa del camino|strong="H1870" de su rebelión|strong="H6588" y a|strong="H3068" causa de sus maldades|strong="H5771", fueron afligi|strong="H6031"­dos.

18 Su alma|strong="H5315" abominó|strong="H8581" toda|strong="H3605" vian­da, y|strong="H5704" llegaron|strong="H5060" hasta|strong="H5704" las puertas|strong="H8179" de|strong="H5704" la|strong="H3605" muerte|strong="H4194".

19 Entonces claman al SEÑOR|strong="H3068" en su|strong="H1992" angustia|strong="H6862", y él|strong="H1992" los|strong="H1992" salva|strong="H3467" de sus|strong="H1992" aflicciones|strong="H4691".

20 Envió|strong="H7971" su palabra|strong="H1697", y curólos, y librólos de|strong="H1697" su ruina.

21 ¡Oh|strong="H1121" que|strong="H1121" alaben|strong="H3034" al SEÑOR|strong="H3068" por su bondad, y sus maravillas|strong="H6381" para con los|strong="H1121" hijos|strong="H1121" de|strong="H1121" los|strong="H1121" hombres|strong="H1121"!

22 Y|strong="H3068" sacrifiquen sacrificios|strong="H2077" de acción de gracias, y publiquen sus obras|strong="H4639" con júbilo.

23 Los que|strong="H4325" descienden|strong="H3381" al mar|strong="H3220" en navíos, y hacen|strong="H6213" negocio|strong="H4399" en las muchas|strong="H7227" aguas|strong="H4325",

24 Ellos|strong="H1992" han visto|strong="H7200" las|strong="H1992" obras|strong="H4639" del SEÑOR|strong="H3068", y sus|strong="H1992" maravillas|strong="H6381" en el|strong="H1992" profundo|strong="H4688".

25 Él dijo, e|strong="H3068" hizo saltar el viento|strong="H7307" de la tempestad|strong="H5591", que|strong="H5591" levanta|strong="H7311" sus ondas.

26 Suben|strong="H5927" al cielo|strong="H8064", descienden|strong="H3381" a|strong="H3068" los abismos|strong="H8415": sus almas|strong="H5315" se derri­ten con el mal|strong="H7451".

27 Tiemblan|strong="H2287", y titubean como borrachos|strong="H7910", y todo|strong="H3605" su conocimien­to es perdido.

28 Entonces claman|strong="H6817" al SEÑOR|strong="H3068" en|strong="H3318" su|strong="H1992" angustia|strong="H6862", y él|strong="H1992" los|strong="H1992" saca|strong="H3318" de sus|strong="H1992" aflicciones|strong="H4691".

29 Hace parar la tempestad|strong="H5591" en sosiego, y se apaciguan sus ondas.

30 Alégranse|strong="H8055" luego porque|strong="H3588" se reposaron; y|strong="H3588" él|strong="H3588" los|strong="H3588" guía al puerto|strong="H4231" que|strong="H3588" deseaban.

31 ¡Oh|strong="H1121" que|strong="H1121" alaben|strong="H3034" al SEÑOR|strong="H3068" por su bondad, y sus maravillas|strong="H6381" para con los|strong="H1121" hijos|strong="H1121" de|strong="H1121" los|strong="H1121" hombres|strong="H1121"!

32 Y|strong="H3068" ensálcenlo en la congrega­ción del pueblo|strong="H5971"; y en la asamblea de|strong="H5971" ancianos|strong="H2205" lo alaben|strong="H1984".

33 Él vuelve|strong="H7760" los ríos en desierto|strong="H4057", y los manantiales de|strong="H4325" las aguas|strong="H4325" en secadales;

34 La tierra fructífera|strong="H6529" en salados, por la maldad|strong="H7451" de|strong="H7451" los|strong="H3427" que la habi­tan.

35 Vuelve|strong="H7760" el desierto|strong="H4057" en estan­ques de|strong="H4325" aguas|strong="H4325", y la tierra seca|strong="H6723" en manantiales.

36 Y|strong="H3068" allí|strong="H8033" aposenta|strong="H3427" a|strong="H3068" los|strong="H3427" ham­brientos, y disponen ciudad|strong="H5892" para habitación|strong="H3427";

37 Y|strong="H3068" siembran campos|strong="H7704", y plantan viñas|strong="H3754", y rinden crecido|strong="H8393" fruto|strong="H6529".

38 Y|strong="H3068" los bendice|strong="H1288", y se|strong="H3808" multipli­can en gran|strong="H3966" manera|strong="H7235"; y no|strong="H3808" dismi­nuye sus bestias.

39 Y|strong="H3068" luego son menoscabados y abatidos a|strong="H3068" causa de|strong="H7451" tiranía, de|strong="H7451" males|strong="H7451" y congojas.

40 Él|strong="H5921" derrama|strong="H8210" menosprecio sobre|strong="H5921" los|strong="H5921" príncipes, y|strong="H5921" les|strong="H5921" hace andar errados, vagabundos|strong="H8414", sin|strong="H3808" camino|strong="H1870":

41 Y|strong="H3068" levanta al pobre de la mise­ria, y hace multiplicar las fami­lias como|strong="H4940" rebaños de ovejas|strong="H6629".

42 Vean|strong="H7200" los|strong="H3605" rectos|strong="H3477", y alégrense|strong="H8055"; y toda|strong="H3605" maldad|strong="H5766" cierre su boca|strong="H6310".

43 ¿Quién|strong="H4310" es sabio|strong="H2450" y guardará|strong="H8104" estas cosas, y entenderá las mise­ricordias del SEÑOR|strong="H3068"?

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