Provérbios 26

SPAV1602P

1 COMO|strong="H3651" la nieve en el verano|strong="H7019", y|strong="H3519" la lluvia|strong="H4306" en la siega, así|strong="H3651" conviene|strong="H5000" al necio|strong="H3684" la honra|strong="H3519".

2 Como|strong="H3651" el ave|strong="H6833" en su vagar, y como|strong="H3651" la golondrina en su vuelo, así|strong="H3651" la maldición|strong="H7045" sin|strong="H3808" causa nunca|strong="H3808" vendrá.

3 El látigo para el caballo|strong="H5483", y el cabestro para el asno|strong="H2543", y la vara|strong="H7626" para la espalda del necio|strong="H3684".

4 No|strong="H6435" respondas|strong="H6030" al necio|strong="H3684" con|strong="H1571"­forme a|strong="H3068" su necedad, para que|strong="H6435" no|strong="H6435" seas|strong="H7737" tú también|strong="H1571" como|strong="H1571" él|strong="H1571".

5 Responde|strong="H6030" al necio|strong="H3684" según su necedad, para|strong="H1961" que|strong="H6435" no|strong="H6435" se|strong="H1961" estime sabio|strong="H2450" en su opinión.

6 El que|strong="H1697" envía|strong="H7971" mensaje por|strong="H1697" mano|strong="H3027" de|strong="H1697" un necio|strong="H3684", así es el que|strong="H1697" se corta los pies|strong="H7272" y bebe|strong="H8354" su daño.

7 Las piernas del cojo|strong="H6455" no son|strong="H6310" iguales; así|strong="H7785" es la parábola|strong="H4912" en la boca|strong="H6310" de los necios.

8 Como|strong="H3651" quien liga la piedra en la honda, así|strong="H3651" es el que da|strong="H5414" honra|strong="H3519" al necio|strong="H3684".

9 Como espinas|strong="H2336" hincadas|strong="H5927" en mano|strong="H3027" del embriagado, así es la parábola|strong="H4912" en la boca|strong="H6310" de los necios.

10 El|strong="H3605" Dios grande|strong="H7227" que|strong="H3605" formó todas|strong="H3605" las cosas; recompensa ambos al necio|strong="H3684", y a|strong="H3068" los|strong="H3605" transgresores.

11 Como|strong="H5921" perro|strong="H3611" que|strong="H5921" vuelve|strong="H7725" a|strong="H3068" su vómito|strong="H6892", así el|strong="H5921" necio|strong="H3684" que|strong="H5921" repite su necedad.

12 ¿Has visto|strong="H7200" hombre sabio|strong="H2450" en|strong="H4480" su opinión? más|strong="H4480" esperanza|strong="H8615" hay del|strong="H4480" necio|strong="H3684" que|strong="H4480" de|strong="H4480" él.

13 Dice el perezoso|strong="H6102": El león|strong="H7826" está en el camino|strong="H1870"; el león|strong="H7826" está en las calles|strong="H7339".

14 Como la|strong="H5921" puerta|strong="H1817" gira sobre|strong="H5921" sus quicios: así hace el|strong="H5921" perezoso|strong="H6102" sobre|strong="H5921" su cama|strong="H4296".

15 Esconde|strong="H2934" el perezoso|strong="H6102" su mano|strong="H3027" en su seno; cánsase|strong="H3811" de|strong="H3811" tornarla a|strong="H3068" su boca|strong="H6310".

16 El perezoso|strong="H6102" es más sabio|strong="H2450" en su propia opinión que|strong="H7651" siete|strong="H7651" hombres que|strong="H7651" pueden dar razón.

17 El|strong="H5921" que|strong="H3808" pasando|strong="H5674" se|strong="H5921" deja llevar de|strong="H5921" la|strong="H5921" ira en|strong="H5921" pleito|strong="H7379" ajeno, es como el|strong="H5921" que|strong="H3808" toma al|strong="H5921" perro|strong="H3611" por|strong="H5921" las|strong="H5921" ore­jas.

18 Como el que enloquece, y echa llamas|strong="H2131" y saetas|strong="H2671" y muerte|strong="H4194",

19 Tal|strong="H3651" es el hombre que engaña a|strong="H3068" su prójimo|strong="H7453", y dice: ¿Acaso no|strong="H3808" estaba yo bromeando?

20 Sin leña|strong="H6086" se apaga el fuego: y|strong="H4066" donde no hay chismoso, cesa|strong="H8367" la contienda.

21 El carbón para brasas|strong="H1513", y|strong="H4066" la leña|strong="H6086" para el fuego: así es el hombre rencilloso|strong="H4066" para encender contien­da.

22 Las|strong="H1992" palabras|strong="H1697" del chismoso son como heridas, y ellas|strong="H1992" entran hasta lo|strong="H1697" más íntimo del vien­tre.

23 Como escoria|strong="H5509" de|strong="H5921" plata|strong="H3701" echada|strong="H6823" sobre|strong="H5921" el|strong="H5921" tiesto|strong="H2789", son los|strong="H5921" labios|strong="H8193" enardecidos y|strong="H5921" el|strong="H5921" corazón|strong="H3820" malo|strong="H7451".

24 El que odia disimula con sus labios|strong="H8193"; mas en su interior pone engaño|strong="H4820".

25 Cuando|strong="H3588" hablare amigable­mente, no|strong="H3588" le creas; porque|strong="H3588" siete|strong="H7651" abominaciones|strong="H8441" hay en|strong="H3588" su|strong="H3588" cora­zón.

26 Al que encubre|strong="H3680" el odio|strong="H8135" con disi­mulo; su malicia será descu­bierta en la congregación|strong="H6951".

27 El|strong="H5307" que cavare|strong="H3738" sima|strong="H7845", caerá|strong="H5307" en ella: y el|strong="H5307" que revuelva la piedra, a|strong="H3068" él|strong="H5307" volverá|strong="H7725".

28 La lengua|strong="H3956" falsa|strong="H8267" aborrece|strong="H8130" a los que son afligidos por ella; y la boca|strong="H6310" lisonjera acarrea ruina.

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