Jó 4

SPAV1602P

1 Y|strong="H3068" RESPONDIÓ|strong="H6030" Elifaz el temanita|strong="H8489", y dijo:

2 Si probáremos a|strong="H3068" hablarte, serte ha molesto; mas ¿quién|strong="H4310" podrá|strong="H3201" detener|strong="H6113" las palabras|strong="H1697"?

3 He aquí|strong="H2009", tú enseñabas a|strong="H3068" muchos|strong="H7227", y las manos|strong="H3027" flacas|strong="H7504" corroborabas|strong="H2388";

4 Al que vacilaba, enderezaban|strong="H6965" tus palabras|strong="H4405", y esforzabas las rodillas|strong="H1290" que decaían.

5 Mas|strong="H3588" ahora|strong="H6258" que|strong="H3588" el mal sobre ti ha venido, te|strong="H3588" es|strong="H3588" duro; y|strong="H3588" cuando|strong="H3588" ha llegado|strong="H5060" hasta|strong="H5704" ti, te|strong="H3588" turbas.

6 ¿Es este tu temor, tu confianza, tu esperanza|strong="H8615", y la perfección de tus caminos|strong="H1870"?

7 Recapacita|strong="H2142" ahora|strong="H4994", ¿quién|strong="H4310" que|strong="H4310" fuera inocente|strong="H5355" se|strong="H1931" perdiera? y|strong="H5355" ¿en|strong="H5355" dónde|strong="H1931" los|strong="H1931" rectos|strong="H3477" fueron corta­dos?

8 Como yo he visto|strong="H7200", los que aran iniquidad y siembran injuria|strong="H5999", la siegan|strong="H7114".

9 Perecen por el aliento de|strong="H5397" Dios, y por el espíritu|strong="H7307" de|strong="H5397" su furor son consumidos.

10 El rugido del león|strong="H7826", y la voz|strong="H6963" del león|strong="H7826", y los dientes|strong="H8127" de los leoncillos son quebrantados.

11 El|strong="H1121" león viejo perece por falta de|strong="H1121" presa, y los|strong="H1121" hijos|strong="H1121" del león son esparcidos.

12 El negocio|strong="H1697" también me|strong="H4480" era a|strong="H3068" mí oculto; mas|strong="H4480" mi oído ha perci­bido algo|strong="H1697" de|strong="H4480" ello.

13 En|strong="H5921" imaginaciones de|strong="H5921" visiones|strong="H2384" nocturnas|strong="H3915", cuando el|strong="H5921" sueño cae|strong="H5307" sobre|strong="H5921" los|strong="H5921" hombres,

14 Sobrevínome|strong="H7122" un espanto|strong="H6343" y un temblor, que|strong="H6343" estremeció todos|strong="H7230" mis huesos|strong="H6106":

15 Y|strong="H3068" un espíritu|strong="H7307" pasó por|strong="H5921" delante|strong="H6440" de|strong="H5921" mí|strong="H5921", que|strong="H5921" hizo se|strong="H5921" erizara el|strong="H5921" pelo de|strong="H5921" mi|strong="H5921" carne|strong="H1320".

16 Se|strong="H3808" paró, pero no|strong="H3808" podía|strong="H3808" discernir la forma de|strong="H5048" la misma: una imagen|strong="H8544" estaba delante|strong="H5048" de|strong="H5048" mis ojos|strong="H5869", hubo silencio, y oí|strong="H8085" una voz|strong="H6963", diciendo:

17 ¿Será|strong="H6213" el|strong="H6213" hombre|strong="H1397" mortal más justo que Dios? ¿Será|strong="H6213" el|strong="H6213" varón|strong="H1397" más puro que el|strong="H6213" que lo|strong="H6213" hizo|strong="H6213"?

18 He aquí|strong="H2005" que|strong="H3808" en sus siervos|strong="H5650" no|strong="H3808" confía, y notó necedad|strong="H8417" en sus ángeles|strong="H4397";

19 ¡Cuánto más en los que habi­tan en casas|strong="H1004" de|strong="H6440" lodo, cuyo funda­mento está|strong="H7931" en el polvo|strong="H6083", y que serán quebrantados de|strong="H6440" la polilla|strong="H6211"!

20 De la mañana|strong="H1242" a|strong="H3068" la tarde|strong="H6153" son quebrantados, y se pierden para siempre, sin|strong="H1097" haber quien lo con­sidere.

21 ¿Su hermosura, no|strong="H3808" se|strong="H3808" pierde con ellos mismos? Mueren|strong="H4191", y sin|strong="H3808" sabiduría|strong="H2451".

Ler em outra tradução

Comparar lado a lado