1 Salmo de David|strong="H1732". BENDITO|strong="H1288" sea Jehová|strong="H3068", mi roca|strong="H6697", que enseña mis|strong="H3925" manos|strong="H3027" á la batalla|strong="H7128", y mis|strong="H3925" dedos|strong="H0676" á la guerra|strong="H4421":
2 Misericordia|strong="H2617" mía y mi castillo|strong="H4686", altura|strong="H4869" mía y mi libertador|strong="H6403", escudo|strong="H4043" mío, en quien he confiado|strong="H2620"; el que allana|strong="H7286" mi pueblo|strong="H5971" delante|strong="H8478" de mí.
3 Oh Jehová|strong="H3068", ¿qué|strong="H4100" es el hombre|strong="H0120", para que de él conozcas? ¿ó el hijo|strong="H1121" del hombre|strong="H0582", para que lo estimes|strong="H2803"?
4 El hombre|strong="H0120" es semejante|strong="H1819" á la vanidad|strong="H1892": sus días|strong="H3117" son como la sombra|strong="H6738" que pasa|strong="H5674".
5 Oh Jehová|strong="H3068", inclina|strong="H5186" tus cielos|strong="H8064" y desciende|strong="H3381": toca|strong="H5060" los montes|strong="H2022", y humeen|strong="H6225".
6 Despide|strong="H1300" relámpagos|strong="H1299", y disípalos|strong="H6327"; envía|strong="H7971" tus saetas|strong="H2671", y contúrbalos.
7 Envía|strong="H7971" tu mano|strong="H3027" desde lo alto|strong="H4791"; redímeme|strong="H6475", y sácame|strong="H5337" de las muchas|strong="H7227" aguas|strong="H4325", de la mano|strong="H3027" de los hijos extraños|strong="H5236";
8 Cuya boca|strong="H6310" habla|strong="H1696" vanidad|strong="H7723", y su diestra|strong="H3225" es diestra|strong="H3225" de mentira|strong="H8267".
9 Oh Dios|strong="H0430", á ti cantaré|strong="H7891" canción|strong="H7892" nueva|strong="H2319": con salterio|strong="H5035", con decacordio|strong="H6218" cantaré|strong="H2167" á ti.
10 Tú, el que da|strong="H5414" salud á los reyes|strong="H4428", el que redime á David|strong="H1732" su siervo|strong="H5650" de maligna|strong="H7451" espada|strong="H2719".
11 Redímeme, y sálvame de mano|strong="H3027" de los hijos extraños|strong="H5236", cuya boca|strong="H6310" habla|strong="H1696" vanidad|strong="H7723", y su diestra|strong="H3225" es diestra|strong="H3225" de mentira|strong="H8267".
12 Que nuestros|strong="H0587" hijos|strong="H1121" sean como plantas crecidas|strong="H1431" en su juventud|strong="H5271"; nuestras|strong="H0587" hijas|strong="H1323" como las esquinas labradas|strong="H2404" á manera de las de un palacio|strong="H1964";
13 Nuestros|strong="H0587" graneros|strong="H4200" llenos|strong="H4392", provistos|strong="H6329" de toda suerte de grano; nuestros|strong="H0587" ganados|strong="H6629", que paran á millares|strong="H0503" y diez millares|strong="H7231" en nuestras|strong="H0587" plazas|strong="H2351":
14 Que nuestros|strong="H0587" bueyes|strong="H0441" estén fuertes para el trabajo|strong="H5445"; que no|strong="H0369" tengamos asalto|strong="H6556", ni|strong="H0369" que hacer salida|strong="H3318", ni|strong="H0369" grito de alarma|strong="H6682" en nuestras|strong="H0587" plazas|strong="H7339".
15 Bienaventurado|strong="H0835" el pueblo|strong="H5971" que tiene esto|strong="H3602": bienaventurado|strong="H0835" el pueblo|strong="H5971" cuyo Dios|strong="H0430" es Jehová|strong="H3068".