1 Profecía sobre|strong="H1961" Damasco|strong="H1834".
2 Las ciudades|strong="H5892" de Aroer|strong="H6177" quedarán desiertas; serán|strong="H1961" para|strong="H1961" los|strong="H1961" rebaños|strong="H5739", que|strong="H1961" se|strong="H1961" echarán allí sin que|strong="H1961" nadie los|strong="H1961" asuste.
3 Desaparecerá la fortificación de|strong="H1121" Efraín y|strong="H3519" el|strong="H1121" reino|strong="H4467" de|strong="H1121" Damasco|strong="H1834"; y|strong="H3519" lo que|strong="H1121" quede|strong="H1961" de|strong="H1121" Siria será|strong="H1961" como|strong="H1961" la gloria|strong="H3519" de|strong="H1121" los|strong="H1121" hijos|strong="H1121" de|strong="H1121" Israel|strong="H3478"”, dice|strong="H5002" Yahvé de|strong="H1121" los|strong="H1121" Ejércitos|strong="H6635".
4 “En aquel|strong="H1931" día|strong="H3117", la|strong="H1931" gloria|strong="H3519" de Jacob|strong="H3290" se|strong="H1961" desvanecerá y|strong="H3519" su|strong="H1931" cuerpo robusto se|strong="H1961" volverá flaco.
5 Será|strong="H1961" como|strong="H1961" cuando|strong="H1961" el segador|strong="H7114" recoge el trigo y con su brazo|strong="H2220" siega|strong="H7114" las espigas|strong="H7641"; sí|strong="H1961", será|strong="H1961" como|strong="H1961" el que|strong="H7105" recoge espigas|strong="H7641" en el valle|strong="H6010" de Refaim.
6 Solo quedarán rebuscos, como cuando se sacude el olivo: dos|strong="H8147" o|strong="H3068" tres|strong="H7969" aceitunas|strong="H2132" en la punta de|strong="H2568" la rama más alta, o|strong="H3068" cuatro o|strong="H3068" cinco|strong="H2568" en las ramas exteriores del árbol frutal”, dice|strong="H5002" Yahvé, el Dios|strong="H3068" de|strong="H2568" Israel|strong="H3478".
7 En|strong="H5921" aquel|strong="H1931" día|strong="H3117", la|strong="H1931" gente volverá la|strong="H1931" mirada a|strong="H3068" su|strong="H1931" Creador, y|strong="H5921" sus|strong="H1931" ojos|strong="H5869" buscarán al|strong="H5921" Santo|strong="H6918" de|strong="H5921" Israel|strong="H3478".
8 Ya|strong="H3068" no|strong="H3808" mirarán|strong="H7200" a|strong="H3068" los altares|strong="H4196" que|strong="H3808" sus manos|strong="H3027" fabricaron|strong="H6213", ni|strong="H3808" apreciarán lo|strong="H3808" que|strong="H3808" sus propios dedos hicieron|strong="H6213": las imágenes de Asera y los altares|strong="H4196" de incienso.
9 En aquel|strong="H1931" día|strong="H3117", sus|strong="H1931" ciudades|strong="H5892" fortificadas serán|strong="H1961" como|strong="H1961" los|strong="H1121" lugares|strong="H5892" abandonados en los|strong="H1121" bosques y en las cumbres, que|strong="H1931" fueron|strong="H1961" dejados ante|strong="H6440" el|strong="H1931" avance de|strong="H6440" los|strong="H1121" hijos|strong="H1121" de|strong="H6440" Israel|strong="H3478"; y todo será|strong="H1961" desolación.
10 Porque|strong="H3588" ustedes se|strong="H5921" han olvidado del|strong="H5921" Dios de|strong="H5921" su|strong="H3588" salvación y|strong="H3588" no|strong="H3808" se|strong="H5921" han acordado de|strong="H5921" la|strong="H5921" roca|strong="H6697" de|strong="H5921" su|strong="H3588" refugio. Por|strong="H5921" eso|strong="H3651", aunque|strong="H3588" siembren plantas|strong="H5193" hermosas|strong="H5282" y|strong="H3588" pongan injertos extraños,
11 y aunque el día|strong="H3117" que|strong="H3117" las siembren las hagan crecer y a|strong="H3068" la mañana|strong="H1242" siguiente las hagan florecer, la cosecha se perderá en el día|strong="H3117" del sufrimiento y del dolor incurable.
12 ¡Qué|strong="H5971" estruendo de|strong="H5971" tantos pueblos|strong="H5971"! Rugen como|strong="H1993" el rugido del mar|strong="H3220". ¡Qué|strong="H5971" estrépito de|strong="H5971" naciones! Resuenan como|strong="H1993" el estruendo de|strong="H5971" aguas|strong="H4325" impetuosas.
13 Las naciones hacen ruido como el estruendo de|strong="H6440" muchas|strong="H7227" aguas|strong="H4325", pero Dios las reprenderá y huirán lejos; serán perseguidas como la paja de|strong="H6440" los|strong="H7291" montes|strong="H2022" ante|strong="H6440" el viento|strong="H7307", como el polvo que|strong="H4325" arrastra la tempestad.
14 Al|strong="H6256" caer la tarde|strong="H6153", llega el terror; pero antes|strong="H2962" de|strong="H6256" la mañana|strong="H1242", el enemigo ya|strong="H2088" ha desaparecido. Este|strong="H2088" es|strong="H2088" el destino de|strong="H6256" los que|strong="H2088" nos saquean y|strong="H1091" la suerte|strong="H1486" de|strong="H6256" los que|strong="H2088" nos roban.