1 Al maestro de coro. Sobre la melodía “No dañes”. Salmo de Asaf. Cántico.
2 Te alabamos, Yahvé, te alabamos; invocamos tu Nombre y narramos tus maravillas.
3 “Cuando Yo fije la hora, juzgaré según la justicia.
4 Conmovida la tierra y todos sus habitantes, Yo sustentaré sus columnas.”
5 Por tanto, digo a los altaneros; “No os ensoberbezcáis”; y a los impíos: “Cesad de engreíros en vuestro poder”;
6 no levantéis vuestra cerviz frente al Altísimo, no digáis insolencias contra Dios.
7 Porque no del oriente ni del occidente, ni del desierto, ni de los montes, viene la justicia,
8 sino que es Dios mismo el Juez; a este lo abate y a aquel lo encumbra.
9 Porque en la mano del Señor hay un cáliz de vino espumoso, lleno de mixtura; y de él vierte: lo beberán hasta las heces todos los impíos de la tierra.
10 Mas yo me gozaré eternamente, cantando salmos al Dios de Jacob.
11 “Y Yo quebrantaré la cerviz de todos los impíos, y alzarán su cerviz los justos.”