1 Pablo, preso
2 y a la amada Apia
3 Gracia y paz halléis del Dios nuestro Padre, y del Señor Jesús,
4 Doy gracias a mi Dios, haciendo siempre memoria de ti en mis oraciones.
5 Oyendo tu caridad, y la fe que tienes en el Señor Jesús, y para con todos los santos;
6 que la comunicación de tu fe sea eficaz, para conocimiento de todo el bien que
7 Porque tenemos gran gozo y consolación en tu caridad, de que por ti, oh hermano, han sido recreadas las entrañas de los santos.
8 Por lo cual, aunque tengo mucha resolución en Cristo de mandarte
9 ruego antes por la caridad porque soy tal, es a saber, Pablo ya anciano, y aun ahora preso
10 lo que ruego
11 el cual en otro tiempo te fue inútil, mas ahora a ti y a mí
12 el cual te vuelvo a enviar; tú pues, recíbele como a mí mismo.
13 Yo quisiera detenerle conmigo, para que en lugar de ti me sirviese en la prisión del Evangelio;
14 mas nada quise hacer sin tu consejo, porque tu beneficio no fuese como de necesidad, sino voluntario.
15 Porque quizás para esto se apartó de ti por
16 ya no como siervo, antes más que siervo,
17 Así que, si me tienes por compañero, recíbele como a mí.
18 Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta.
19 Yo Pablo lo escribí de mi mano, yo lo pagaré; por no decirte que aun a ti mismo te me debes demás.
20 Así, hermano, yo
21 Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que aun harás más de lo que digo.
22 Y asimismo prepárame también alojamiento; porque espero que por vuestras oraciones os tengo de ser concedido.
23 Te saludan Epafras, mi compañero en la prisión por el Cristo Jesús.
24 Marcos, Aristarco, Demas, y Lucas, mis ayudadores.
25 La gracia de nuestro Señor Jesús